¿COMPRAR O RENTAR?

Por: Abel Hibert

Aunque mi amigo y ex jefe en la EGAP Bernardo González Aréchiga afirma que financieramente es mejor rentar un casa que comprarla, y seguramente le asiste la razón al ser un experto financiero y en políticas públicas, uno de los lo mayores anhelos de la mayoría de las personas es convertirse en propietario de su casa. El poseer una casa propia nos da la sensación de seguridad, independencia y status, además de representar una manera de guardar nuestra riqueza.

Por lo tanto, los gobiernos en todo el mundo diseñan políticas públicas para que las personas, sobre todo las de menores ingresos, puedan tener acceso a una casa propia a través de esquemas financieros para poder financiar la vivienda. Los bancos y otras instituciones financieras también ofrecen esquemas de financiamiento para la adquisición de vivienda media y residencial.

Estás políticas han tenido éxito ya que se ha incrementado el porcentaje de viviendas propias. En los Estados Unidos el porcentaje de hogares propios se elevó de 63% en 1965 hasta 69% en el año 2004. Para el año 2008, este porcentaje fue de 67.8% (http://www.census.gov/hhes/www/housing/hvs/historic/index.html ). En México de acuerdo al Segundo Informe de Gobierno del Presidente Felipe Calderón, el porcentaje de vivienda propia se incrementó de 54.1% en 1950 a 78% en el año 2000. Si bien el Conteo de Población y Vivienda del 2005 no reporta este indicador, podemos inferir un crecimiento significativo en los últimos 8 años, ya que en este periodo se otorgaron 6.5 millones de créditos a vivienda a través de diferentes organismos (INFONAVIT, FOVISSSSTE, FONHAPO, entidades financieras, SEDESOL), etc.  

Si bien se ha cumplido el sueño de muchas personas de ser propietarios de sus casas, resulta que esta situación dificulta el proceso de búsqueda de trabajo. Seguramente se estará preguntando ¿qué tiene que ver el desempleo con el hecho de que las personas sean propietarias de sus casas? Resulta que debido a la actual crisis económica tanto en México como en los Estados Unidos, el hecho de que haya crecido el porcentaje de las personas propietarias de sus casas, reduce la movilidad laboral.

La crisis económica si bien es nacional, impacta de manera diferente por ciudades y regiones. En el caso de los Estados Unidos en el mes de febrero del 2009 la tasa de desempleo ascendió a 8.1% de la población económicamente activa, pero hubo estados que tuvieron un desempleo más elevado que el promedio nacional, como es el caso de Michigan (12%), California (10.5%) y Nevada (10.1%). Pero por otra parte, estados como Wyoming, Nebraska y Dakota del Sur tuvieron un desempleo de 3.9%, 4.2% y 4.6% respectivamente (http://www.bls.gov/news.release/laus.nr0.htm). En el caso de México, si se toma como referencia el mes de octubre del 2008, los estados fronterizos concentran el 43% de los casi 600 mil empleos que se han perdido a nivel nacional. El Distrito Federal y el Estado de México explican otro 22% de la caída en el empleo.

Si una región tiene dificultades económicas por concentrar su actividad económica en sectores con baja demanda, otras regiones cuya actividad productiva es diferente puedan estar generando oportunidades de empleo. Con perfecta movilidad de mano de obra, las personas que pierdan su trabajo en la región afectada, puedan encontrar empleo en otras regiones. Este es uno de los mayores logros de la Unión Europea, en donde la movilidad laboral de los europeos les permite mudarse a otros países en busca de oportunidades.

El hecho de que las personas sean propietarias de sus casas, reduce las posibilidades de movilidad, ya que el costo de transacción de vender o rentar la casa, para adquirir o rentar una casa en otra región es muy elevado. En la revista The Economist de la edición del 21 de marzo dell 2009 publica un artículo denominado “El camino no tomado” (The Road not taken), en donde explica cómo el hecho de ser propietario de una casa y estar atados a seguros de gastos médicos que otorgan las empresas, han reducido la posibilidad de muchas personas de aceptar una oferta de trabajo en otra ciudad. En este artículo se comenta un trabajo de hace una década de Andrew Oswald de la Universidad de Warwick donde argumenta que en Europa, las naciones con mayores tasas de desempleo, como es el caso de España, eran los países en donde mayor era la relación de propietarios de casas, a diferencia de otros países en donde la gente prefería rentar su vivienda, como es el caso de Suiza.

Lo que obtenemos de este artículo es que queda en el olvido esa imagen de los norteamericanos que se mudaban fácilmente de ciudad transportando ellos mismos sus enseres personales un camión de U-HAUL. 

El día de ayer el periódico El Norte publicaba un artículo en donde relataba que en México hay 35 mil viviendas de INFONAVIT deshabitadas representando una pérdida de 7.5 mil millones de pesos, el doble de lo otorgado en financiamiento a un estado como Veracruz. La tercera parte de estas viviendas se encuentran en Baja California, Chihuahua y Tamaulipas, estados fronterizos que han sido de los más afectados por la crisis económica. Si bien estos trabajadores muestran movilidad, están dejando un problema financiero, en otros segmentos de vivienda, los actuales propietarios están viendo reducidas sus posibilidades de conseguir empleo en otras regiones.

La solución sería crear un esquema de portabilidad del derecho a ocupar una vivienda de la cual no es propietario, pudiendo ocuparla para siempre e inclusive traspasar su propiedad. En caso de que el trabajador pierda su empleo en Laredo, pudiera ocupar una vivienda en León sin que esto le signifique elevados costos de transacción. La solución a los problemas no tiene que ser solamente incrementar el gasto público o las regulaciones.