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Se hacía grandote y se hacía chiquito

Por: Abel Hibert (14 de julio del 2014)

Con firma del Presidente Peña Nieto de las reformas en materia de telecomunicaciones concluye el proceso legislativo que comenzó el año pasado con las modificaciones al artículo 28 de la Constitución. Ahora falta la prueba de fuego de aplicarlas y revisar en algunos años si se cumplen los objetivos planteados. Porque al llevar a cabo una reforma de estos alcances se tiene que tener bien identificado el problema y qué se quiere solucionar.

En el caso del sector telecomunicaciones los problemas que se podían diagnosticar eran: 1) sector concentrado y con problemas de competencia efectiva; 2) producto del punto anterior cobertura de servicios por debajo de países con niveles de desarrollo similares al nuestro y tarifas de algunos servicios como el Internet y la TV de paga por encima de estándares internacionales; 3) órgano regulador con facultades limitadas y compartidas con la SCT.

En cuanto a la concentración de mercado y falta de competencia puede haber dos caminos para solucionarlo: o haces chiquito al grandote o  haces grandotes a los chiquitos. Al momento de que en la reforma constitucional del 2013 se introdujo el concepto de preponderancia (que es todo aquel operador que tenga más del 50% del mercado medido en usuarios, tráfico, ingresos obtiene esta categoría) se eligió el primer camino. Con base en la reforma el Instituto Federal de las Telecomunicaciones (IFETEL) declaró como preponderantes a América Móvil (Telmex y Telcel) en telecomunicaciones y a Televisa en TV abierta. En el caso de telecomunicaciones en la ley secundaria se hacen explícitas una serie de regulaciones asimétricas que incluyen: no cobrar interconexión; compartición de infraestructura; hacer ofertas públicas de referencia para interconexión; presentar información sobre su topología de su red, entre muchas otras obligaciones.

El problema con esta definición de preponderancia es que se castiga a las empresas por ser grandes y no necesariamente por las prácticas anticompetitivas que puedan realizar ya sea en su mercado relevante o en mercados de integración vertical hacia arriba o hacia debajo de la cadena de valor.

Y se les impone a las empresas decretadas como preponderantes una serie de obligaciones específicas que pueden tener otro tipo de consecuencias y distorsiones en el mercado. Una de ellas es la obligación de no cobrar interconexión por terminar en su red llamadas de otros operadores. Esta disposición sorprendió inclusive a los operadores competidores de Telmex-Telcel. Las tarifas de interconexión se han reducido sustancialmente, principalmente la tarifa de interconexión fijo-móvil. Se han acercado al costo incremental promedio de largo plazo. Se pudo haber pensado en esquemas de compensación de tráfico entre operadores (conocido como Bill & Keep), pero no en una tarifa de interconexión cero.  Hay un costo por prestar el servicio y si no lo puede recuperar el preponderante, puede haber incentivos para recuperarlos en otros servicios o dejar de invertir en la actualización de la red pública de telecomunicaciones. Es el mismo caso del Roaming (usuario visitante en telefonía móvil). Se pudo haber pensado en un mecanismo para regular el precio, pero no eliminar el cobro arbitrariamente, debido a que tiene un costo.

En el caso de los servicios de larga distancia, los promotores de las reformas lo han presentado como el máximo logro de la misma: los usuarios no vamos a pagar larga distancia. El servicio de larga distancia ha venido transformándose y hoy en día encontramos muchas alternativas para comunicarnos de larga distancia a veces sin necesidad de pagar un centavo por el servicio. Si se tiene algún familiar que viva fuera del país o de la ciudad, seguramente le vamos a hablar de computadora a computadora, utilizando por ejemplo a skipe y tenemos la ventaja de que podemos ver a la otra persona. ¡Y gratis! En los servicios tradicionales, la larga distancia nacional la ofrecen en paquetes junto con otros servicios de telecomunicaciones. En mi caso personal la compañía que me ofrece el servicio de larga distancia me lo incluye en un paquete en donde puedo llamar ilimitadamente al destino nacional de mi preferencia (León o Querétaro). ¿Cómo voy a calcular el supuesto regalo de la reforma de telecom? ¿Me pueden asegurar que mi proveedor de servicios telefónicos no va a compensar estos ingresos perdidos subiendo las tarifas a otros servicios? La reforma no prevé lo anterior.

Si uno piensa que ya está desapareciendo el servicio de larga distancia, uno se sorprendería lo saludable que esta este sector de las telecomunicaciones para darle los santos oleos. Los ingresos que obtuvieron las empresas por ofrecer larga distancia en el año 2012 de acuerdo a IFETEL fueron de 32 mil millones de pesos. En los últimos cuatro años el tráfico de larga distancia ha crecido 5.4% promedio anual (por encima del 3.7% que ha crecido la economía nacional). En el 2013 la economía mexicana creció 1.1% mientras el tráfico de larga distancia nacional creció 6.2% en términos de tráfico. En los últimos 13 años, las tarifas de larga distancia cayeron 45% en términos reales. El Secretario de Comunicaciones y Transportes Gerardo Ruiz Esparza en un artículo publicado en El Reforma declaró que los consumidores nos vamos a ahorrar 19 mil millones de pesos al año. Un conductor de radio en un programa nacional afirmaba que ese dinero se iba a la bolsa de “ya saben quién”.  ¿La intención era que nos ahorráramos dinero por decreto populista? ¿Por qué mejor no le dicen a Pemex que no nos cobre la gasolina? ¿O a las cerveceras que nos regalen su producto? No creo que sea delito cobrar por un servicio que se ofrece y buscar recuperar los costos más un margen. ¿El margen es elevado? Regúlenlo pero no lo regalen. Si la intención era perjudicar las finanzas de América Móvil, va a haber daños colaterales ya que también se van a perjudicaro a las otras empresas que ofrecen el servicio. De acuerdo a información que reportan a la Bolsa de Valores, la empresa Axtel competidora de Telmex y Telcel recibió en el 2013 ingresos por un mil millones de pesos por concepto de larga distancia.

¿Qué tan efectiva será la definición de preponderancia? En mi opinión deja el camino listo para buscar salir del supuesto de preponderancia. Si el problema es que soy grande, me hago chiquito como decía la canción de Cri Cri. Y fue lo que finalmente anunció América Móvil la semana pasada que va a buscar desincorporar activos y venderlos a otras empresas y de esa manera jugar con el número del 50% que arbitrariamente se fijó.

El anuncio de la desincorporación de activos por parte de América Móvil ha interesado a algunos operadores locales como es el caso de Axtel y Alestra y seguramente que operadores internacionales lo deben estar evaluando. Si la intención era tener un mercado menos concentrado, se puede  lograr el objetivo. Si el objetivo, como parece, era perjudicar al grupo de Carlos Slim. Buen chasco se han llevado los promotores de la Ley.

 

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