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Nadando con tiburones

Por: Abel Hibert (24/03/2015)

En las últimas semanas hemos visto como la cotización del peso contra el dólar ha estado alcanzando máximos nominales históricos. Hay cuatro preguntas que nos hacen a los economistas: ¿qué es lo que lo está causando? ¿Qué pueden hacer las autoridades para no tengamos una crisis cambiaria como en el pasado?  ¿Hasta dónde va a llegar el valor del dólar contra el peso? ¿Qué tendríamos que hacer los ciudadanos de a pie?

Con relación a las primeras dos preguntas podríamos decir que tenemos algo muy cercano a un consenso: primero entender que estamos en un régimen de tipo de cambio flexible en donde la cotización está determinada por la oferta y demanda de divisas y que el banco central no está comprometido a defender alguna paridad o regla cambiaria en lo específico. Por el lado de la oferta de divisas, la principal afectación viene por la caída en los precios de petróleo internacional, que ha provocado una caída importante en nuestros ingresos por exportación de crudo y por el menor ingreso esperado de inversión extranjera en el sector petrolero. Por el lado de la demanda de divisas, la expectativa que a finales de la primavera el Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal de los Estados Unidos eleve la tasa de referencia, está provocando o puede provocar una reversión de capitales. Los anteriores elementos se pueden compensar con el crecimiento que están observando las exportaciones no petroleras hacia Estados Unidos, país que está creciendo más que el resto de las economías desarrolladas. En pocas palabras, la elevada cotización del peso contra el dólar se debe a una mayor demanda sobre oferta de divisas y a una expectativa de mayor demanda sobre oferta en los próximos meses.

¿Qué pueden hacer las autoridades ante esta coyuntura? Lo principal es mantener la disciplina fiscal y monetaria para evitar un crecimiento del déficit fiscal y de los niveles de deuda. Por parte del Banco de México incrementará la tasa objetivo en anticipación al alza de la tasa de interés del FED.  ¿A dónde puede llegar el tipo de cambio? Si hacemos las cosas correctas puede ubicarse en niveles entre los 14 y 15 pesos. Ocasionalmente de presentarse un choque de oferta externo podría irse a 16-17 pesos, pero si se hacen las cosas correctas puede regresar a los 14-15 pesos. ¿Qué no hacer? Hay que reconocer que ya se acabó el ciclo de dinero abundante y barato. No se vaya a endeudar innecesariamente y no vaya a comprar dólares para especular. El nadar con tiburones puede ser peligroso.

 

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